miércoles, 11 de agosto de 2010
lunes, 19 de julio de 2010
miércoles, 28 de abril de 2010
Pie de pagina 8:11 a.m.
Algo extraño acerca de los días, es que no terminan hasta que te vas a dormir. Yo acabo de comenzar un nuevo día, aunque técnicamente llegue a casa a dormir hace menos de 4 horas.
No tengo tanta resaca como debería. De hecho debería estar yendo a clases, pero me duele demasiado la cabeza.
Ahora, después de mucho darle vueltas en mi cabeza, creo que de nuevo tenías razón Michelle, y no fue un capricho sino algo necesario.
Michelle... Mi Michelle.
Michelle, my belle. Sont des mots qui vont très bien ensemble.
No tengo tanta resaca como debería. De hecho debería estar yendo a clases, pero me duele demasiado la cabeza.
Ahora, después de mucho darle vueltas en mi cabeza, creo que de nuevo tenías razón Michelle, y no fue un capricho sino algo necesario.
Michelle... Mi Michelle.
Michelle, my belle. Sont des mots qui vont très bien ensemble.
Día 1 Percepción del tiempo

"la percepción del espacio y el tiempo depende del estado de movimiento del observador o es relativa al observador."
Soñé que estábamos juntos. Quiero decir, estabas tu y estaba yo. Era tu ciudad, era tu clima. Las calles de piedra se recortaban contra tu figura vestida de nuevo con el vestido verde de flores que tenías el día que decidiste que lo mejor para los dos era dejarme de nuevo. Pero no estabas conmigo. Es decir, yo estaba ahí, pero tu no estabas conmigo, estabas con otro. Yo intentaba hablarte, pero en este mundo que era tu mundo, yo nunca había existido.
He pensado todo el día en ese sueño. Y he pensado que quizás tuviste razón y esto no era cosa del destino. Quizás, de hecho, nunca fuiste mía. Eso dice mi lógica. Pero siento otra cosa. Porque, ¿como esto no va a ser el destino? ¿Como no es este el sentimiento definitivo, lo infinito por naturaleza, el sueño venido a realidad por pura acción de la casualidad? ¿como no vas a ser mía si eres lo que me impulsa?
Otra vez el sentimiento de que estoy perdiendo el control. Ahí esta, otra vez, el sentimiento de frustración, de cólera y confusión hechas una pistola cargada. No dejo de esperarte en esta roca vacía que se ha convertido mi vida sin tus besos. En esta condición masoquista donde yo personalmente elijo las herramientas con las que vas mutilando mi corazón con cada día, cada minuto que pasa y no vuelves, pero que pasan tan lentos como las montañas tardan en caer.
El tiempo. El tiempo que pasa inexorable y no cicatriza. Estoy sintiendo de nuevo los síntomas de abstinencia de cuando deje los opiáceos. Las nauseas, el sudor frío, la desesperación en el estomago que no se quita con ninguna bebida, ni con ninguna noche. Noches con manos que no son las tuyas, ni tu olor, que disfruto como se queda en mi piel por días, noches con putrefacto aliento a cigarrillos a flores marchitas, a sin esperanza.
Y creo que justamente es la esperanza, esa abstracción inútil en la que nunca creí ni en esas noches ni en las otras, es ahora lo que me mantiene vivo.
martes, 27 de abril de 2010
Prefacio
Me gustaría pensar que Michelle y todo el misticismo que le rodea no es algo creado por mi imaginación frenética. Hay ciertas cosas que, pensándolo racionalmente, serían suficientes para demostrar que no existe, al menos no en este plano. Debe ser algo acerca de como su sonrisa me derrumba por completo, o el efecto que tiene su mirada en mi, lo que le da mas irrealidad al asunto.
La verdad es que a Michelle no la acabo de conocer. Tenemos como se dice, cierta historia. Cierta dolorosa historia, si se me permite agregarlo. Dolorosa para mi. Pero ya en ese entonces su solo recuerdo me llevaba a limites demenciales en mi actitud. Recuerdo que sufrí, que mas que cualquier cosa, sufrí. Pensaba que ya el corazón no me daba para mas. Pero si dio, y eventualmente deje de sufrir.
Hasta que volvió. Cuando volvió, lo confieso, mi voluntad estaba dividida. La quería a ella, si, por sobre cualquier otra cosa en el mundo. Pero había algo ácido dentro de mi, completamente lleno de maldad que solo gritaba VENGANZA!
Por un corto período de tiempo ese coagulo de odio en mi interior hacia intermitentes intentos por controlarme por completo. Nunca llego a dominarme enteramente. Sin embargo, a pesar de mis esfuerzos, a veces salia a la superficie. Y es entonces que, me avergüenza admitirlo, si hacia todo lo posible por hacerla sufrir a ella. Michelle una vez me dijo que la odiaba. No era del todo cierto.
Pero deje atrás el pasado y ahora estamos en un estado confuso. Estoy completamente decidido a ser feliz con ella... pero ella no. No conmigo al menos. Aunque quisiera con todo corazón pensar lo contrario.
Ahora estoy solo en una isla. Ella se fue. O yo me fui. No lo he descubierto aún como fue que llegue a este punto. El hecho es que estoy solo. Y por solo me refiero a que Michelle no esta conmigo. Por un lado, algo me dice que su vuelta a mi será solo cuestión de tiempo, y me alegra por momentos que me ame lo suficiente para estar dispuesta a volver. Por otro, mi pesimismo innato me dice que esto fue solo una excusa para liberarse de mi.
Nunca lo sabré, no hasta que vuelva, al menos. Hasta entonces voy a seguir escribiendo todo lo que me gustaría decirle y lanzarlo al mar en una botella, a ver si alguna marea de destino lo lleva a donde se encuentra ella, y así entienda, y vuelva. Por ahora, soy solo un rompecabezas incompleto.
Michelle, es la autora. Yo soy el drama.
La verdad es que a Michelle no la acabo de conocer. Tenemos como se dice, cierta historia. Cierta dolorosa historia, si se me permite agregarlo. Dolorosa para mi. Pero ya en ese entonces su solo recuerdo me llevaba a limites demenciales en mi actitud. Recuerdo que sufrí, que mas que cualquier cosa, sufrí. Pensaba que ya el corazón no me daba para mas. Pero si dio, y eventualmente deje de sufrir.
Hasta que volvió. Cuando volvió, lo confieso, mi voluntad estaba dividida. La quería a ella, si, por sobre cualquier otra cosa en el mundo. Pero había algo ácido dentro de mi, completamente lleno de maldad que solo gritaba VENGANZA!
Por un corto período de tiempo ese coagulo de odio en mi interior hacia intermitentes intentos por controlarme por completo. Nunca llego a dominarme enteramente. Sin embargo, a pesar de mis esfuerzos, a veces salia a la superficie. Y es entonces que, me avergüenza admitirlo, si hacia todo lo posible por hacerla sufrir a ella. Michelle una vez me dijo que la odiaba. No era del todo cierto.
Pero deje atrás el pasado y ahora estamos en un estado confuso. Estoy completamente decidido a ser feliz con ella... pero ella no. No conmigo al menos. Aunque quisiera con todo corazón pensar lo contrario.
Ahora estoy solo en una isla. Ella se fue. O yo me fui. No lo he descubierto aún como fue que llegue a este punto. El hecho es que estoy solo. Y por solo me refiero a que Michelle no esta conmigo. Por un lado, algo me dice que su vuelta a mi será solo cuestión de tiempo, y me alegra por momentos que me ame lo suficiente para estar dispuesta a volver. Por otro, mi pesimismo innato me dice que esto fue solo una excusa para liberarse de mi.
Nunca lo sabré, no hasta que vuelva, al menos. Hasta entonces voy a seguir escribiendo todo lo que me gustaría decirle y lanzarlo al mar en una botella, a ver si alguna marea de destino lo lleva a donde se encuentra ella, y así entienda, y vuelva. Por ahora, soy solo un rompecabezas incompleto.
Michelle, es la autora. Yo soy el drama.
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